CANCIÓN LABORAL
Yo tenía todo un repertorio,
de 4000 canciones para fiestas.
La colectividad agradecida,
los sándwiches llegaban a mi
mesa.
Muy poca alternativa me
quedaba en la vida,
cantar canciones de estas era
una gran salida.
La gente estaba ansiosa y muy
alegre,
y poco a poco venía la propina.
Y así todos pasábamos el rato,
y así fui abandonando la cantina.
Muy bonitas canciones,
recuerdos de una vida,
canciones para todos y para toda
la familia.
Aquí un músico lleno de hambre,
el jevi no me daba pa fiambre.
Pagaba la luz el cable y la
comida,
el gas el dealer y también las
birras.
Hasta que un día toqué,
toqué en otra parte,
aquí empezó mi ruina,
eran de Palestina.
Ahora nadie llama de ambos
lados,
volví, no quedó otra, a la
cantina.
Pero no actúo ni toco canciones,
soy el que cuida el baño todo el
día.